
Revista Mural
Dirección:
Viamonte 1367
PROCLAMA
Naipes. Barajando un mazo de cartas se puede conseguir que vayan saliendo en un enfilamiento mas o menos simétrico. Filosofía. Claro que las combinaciones así hacederas son limitadas y de humilde interés. Pero si en vez de manipular naipes, se manipulan palabras, palabras imponentes y estupendas, palabras con entorchados y aureolas, entonces ya cambia diametralmente el asunto.
En su forma mas enrevesada y difícil, se intenta hasta explicar la vida mediante esos dibujos, i al barajador lo rotulamos filósofo. Para que merezca tal nombre, la tradición le fuerza a escamotear todas las facetas de la existencia menos una, sobre la cual asienta las demás. ¡o decir que lo único verdadero son los átomos o la energía o cualquier otra cosa...
¡Como si la realidad que nos estruja entrañablemente, hubiera menester muletas o explicaciones!
Como si la realidad... [El texto continúa en una tipografía muy pequeña y densa, dividida en un párrafo largo y dos notas inferiores]:
[...] Pero hay un método mas automático, el juego de entrelazar palabras suntuosas sin otra substancia interna que su la literatura actual. Sus profesionales se ocupan de cambiar de sitio los cachivaches ornamentales que los reasumen y heredados de Góngora y los suyos: las lunas, los cisnes, las liras y la nieve, los espejos rutilantes y esmaltados i i organizar epilógicamente las flojas adjetivas milicia divina, azul, suntuoso, i Cuanta quincallería i canela mística en ese manosear de reliquias: i desatando la verdad, cuánta mentira en el esmero de adornar de majestad, i de santidad, i todo, para encubrir la total ausencia de un sentimiento verdadero en las almas, muerta impotencia en esa parsimonia de símbolos ajenos! Mientras tanto los de- mas tiernos espíritus que no asienten al vulgar utilitarismo, ejercen un anecdótis- mo menudo, i fantasean pálidas rimas en que barnizadas de trivialidades oportunas emplean de nuevo con su gracia de amanerada sencillez i de espontaneidad prevista [...]
[Nota 1] Amparados en la santa rutina i en el aplauso... de los que no leen, los actuales fabricantes de la literatura siguen elaborando sus consabidas mercancías. Sus poemas son laboriosas combinaciones de vocablos prestigiosos —azul, oro, marfil— que nada significan i cuya única virtud es despertar en el lector inocente un eco lejano de lo leído. Es la poesía de la reminiscencia. Frente a ella se levanta el Ultraismo. Para nosotros la poesía no es un juego de palabras virtuosas...
[Nota 2] El ejemplo brillante de la vida moderna nos muestra el fracaso de todas las teorías estéticas basadas en la imitación. Las máquinas, los rascacielos, los aeroplanos, son bellos porque son necesarios, porque cumplen una función precisa. Del mismo modo el poema debe ser un organismo vivo, una realidad nueva que se añada a la naturaleza, i no una copia pálida i desvaída de las cosas. El ultraismo tiende a la creación pura, libre de todo elemento anecdótico o descriptivo, fundado únicamente en el valor sugestivo de la metáfora.
[...] Nosotros los ultraistas no somos ojos de marisadulces que anhelan corazones disecados i pla- yas de ensueño, ni queremos de la vida su reflejo estenografiado de oro o de lodo i asco. Sa- bemos que este vasto tropel no es un pretexto de llantos, un escenario, para que en él se mue- van títeres de comedia de humor. Sentimos la verdad de la vida, habitando con luces indecisas i rui- dos misteriosos: sentimos que la tierra palpita mas hondamente en nuestro i que cada de talle nos arranca un acento i una emoción: i queremos en cada verso clavar un átomo de la vida, i no la fofa hojarasca de rimas que nada trasluce. Nuestra poesía es honda i mas di recta, porque no tiene adornos que desvíen de lo central, queremos poner en la mano de los hombres, limpios de toda orla i de todo perifrasis, la entraña viva de las cosas.
Guillermo de Torre Eduardo Gonzalez Lanuza
Guillermo Juan Jorge Luis Borges
LITERATURA
CAMINOS
Mis brazos polvorientos como leguas
y el camino perdido igual que un beso
Déjame rozar los árboles despacio
Raxaries de colores soñolientos
Su risa como un globo de distancia
Se ha roto sobre mi pecho
y mis pasos se alejaron en las canciones
Ya se puede contar las rosas de mis dedos
Mira amigo
mi voz pasa
en aquel entierro
J. Rivas Panedas
NAUFRAGIO
Siglo
milenio
instante
Cuantos despues y antes
Cuantos barcos y lunas cruzaron la distante
del mar
Mar
Mar de palabra clara
Mar de mirada grave
que el viento dan la cara
y el hombre blando al ave
Siglo
milenio
instante
Tú y yo
los dos asidos
a dos interrogantes
Adriano del Valle
EL TREN
El tren de carga
es un pedazo de suburbio
patinando sobre la llanura
la chimenea eterna
como un dedo
imponiendo silencio a la miseria
El silbido rígido
cual látigo de acero
taladrando las nubes
Los vagones como casas sonámbulas
corriendo de la mano
sueñan con dar la vuelta al horizonte
E. González Lanuza
R I S A
Para tu risa pájaro mi casa es una jaula
mi casa abierta y sonrosada
como una naranja
EXTASIS
Mi frente está apagada
pero los sueños arden en tu lámpara
PEDRO GARFI
PUERTO
La cruz del palo mayor
pasa bendiciendo las aguas
En la mano del mástil
el gallardete es un pañuelo
que va diciendo adiós al horizonte
Yo camino perdido cómo un ciego
por las dos calles de tus ojos
GUILLERMO JUAN
S O L
Te he visto una mañana despierto
bañero de poetas y de mendigos
destripador del vitral de la catedral
arpa dorada, tibia y malinal
Isaac del Vando-Villar
ALDEA
El poniente de pie como un Arcángel
tiranizó el sendero
La soledad replata como un suelo
se ha remansado al derredor del pueblo
Las esquilas recogen la tristeza
dispersa de las tardes La luna nueva
es una vacerita bajo el cielo
Según va anocheciendo
vuelve a ser campo el pueblo
Jorge Luis Borges
ANGUSTIA
El incensario de la nada
consumía un gran holocausto
sin ídolo y sin rito
Me dejaron tan solo
y con todas las horas en las manos
como juguetes rotos
Sin encontrar un nido
mis gritos retornaron ateridos
y fui tras el silencio
JACOBO SUREDA
Comentarios
Publicar un comentario